Rituales de respiración antes de la primera zancada
Comienza con tres ciclos de respiración cuadrada, sintiendo cómo el aire despierta costillas y espalda. Añade un escaneo corporal de pies a cabeza antes de ajustar correas y bastones. Al anclar una intención breve —cuidar el ritmo, sonreír a los encuentros, agradecer el clima que toque— reduces ruido mental. Este pequeño ritual, repetido al salir de cada cabaña, te ayuda a detectar señales tempranas de fatiga, ajustar capas a tiempo y convertir los silencios del bosque en aliados atentos.